Una población empobrecida y de bajo nivel cultural: el caldo de cultivo perfecto para que prospere el que tenga menos escrúpulos. Es la República Democrática del Congo, donde el fenómeno de la ‘caza de brujas’ no es metafórico ni obsoleto, sino literal y presente. ¿Tu familia está enferma o te han echado del trabajo? No tienes más que acudir a una de las llamadas ‘mujakazi’ para que señale con el dedo a quien supuestamente te lanzó la maldición. Lo que pasa luego no es difícil de imaginar.