El 15 de agosto de 2021, los talibanes (organización prohibida por la legislación rusa) entraron en Kabul y, sin encontrar mucha resistencia del Ejército de Afganistán, tomaron el control de la ciudad y, después, de todo el país.
Estuve allí un par de días antes de que ocurriera y vi el estado del país en sus últimos días antes de su caída: los graves fallos del sistema de seguridad, la pobreza y la desesperanza de la sociedad afgana ya cansada de la guerra infinita. Conseguí subirme a uno de los últimos aviones que salían del aeropuerto de Kabul. Es probable que haya sido uno de los últimos periodistas informando desde allí.