La ostricultura en Francia tiene más de 100 años de tradición, pero el negocio se vuelve cada vez más difícil. El cambio climático y el creciente turismo afectan la calidad del agua, lo que supone una gran presión económica para los ostricultores.
Fréderic y Luca Simon se han hecho cargo de un negocio tradicional y venden sus ostras en mercados locales y directamente en su cabaña de Andernos-les-Bains. El cultivo es un trabajo duro y hasta ahora casi no les ha generado ganancias. pero esperan tener más ingresos con su restaurante propio. Alex Boudard es ...
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