Hace veinte millones de años, la Tierra entraba en una etapa crucial de su historia: el Neógeno. Una era poco mencionada, situada entre la extinción de los dinosaurios y la aparición de la humanidad, pero fundamental para comprender el mundo en el que vivimos hoy. En aquel tiempo olvidado, el planeta no tenía los mismos continentes, ni los mismos climas, ni las mismas formas de vida.
El clima global era más cálido que el actual. Las capas de hielo eran reducidas, los bosques se extendían hasta regiones que hoy son templadas o frías, y vastos mares interiores ...
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