Erradicar el analfabetismo no se consigue de un día para otro, sino que se necesita dedicación y tiempo. Esto es algo que saben muy bien en Honduras, donde gracias al compromiso del Gobierno, los maestros y los padres de familia se ha logrado ese noble e imprescindible objetivo. Ahora, la mejora en el acceso a la enseñanza llena las aulas del país de niños, a quienes se les brinda la oportunidad hacia un futuro prometedor.