En muchos países industrializados, la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor. Como consecuencia, cada vez más personas se quedan sin hogar. Un empeoramiento que afecta especialmente a las mujeres.
Viven en coches, en autocaravanas, duermen en sofás de casa de amigos o encuentran alojamiento en albergues de emergencia; cada vez hay más personas sin hogar en las sociedades occidentales ricas. Y no sólo los pobres se ven afectados, también la clase media está sometida a una presión cada vez mayor y el desempleo acecha. Inmigrantes e indígenas se ven ...
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